En los años setenta , el matrimonio Wild, de origen alemán, decidió con mucho esfuerzo y esmero crear una escuela de infancia asentada en la educación activa. Al cabo de los años, esta escuela creció hasta cubrir las etapas de primaria y secundaria.
Esta iniciativa, que dio tan buenos frutos surgió, como no, de la necesidad que tenía ellos, como padre y madre, al descubrir que la educación que recibía su hijo no permitía el desarrollo de este, generándose así una situación preocupante. Algo muy común en nuestras aulas actuales.
Todas las personas no son iguales, por lo tanto no se le puede exigir a toda la clase los mismos resultados. La imposibilidad de que exista una educación que atienda a las necesidades particulares de cada individuo limita el crecimiento de la mayoría. Y la solución no se encuentra, como podríamos pensar, en que haya un maestro o maestra por cada alumno o alumna, sino en que la metodología sea más libre y flexible a la vez que atenta.
A la gran mayoría, se nos hace difícil comprender una metodología educativa de este tipo, de escuelas sin sin clases. Como todo lo que se aprende en la infancia queda sellado en lo más profundo de nosotras y nosotros nos resulta complicado desmontar lo que aprendimos. Por ello comparto en mi blog un vídeo que ilustra y relata con gran detalle esta ejemplar experiencia que se extinguió en el 2005.
Por su extensión el vídeo se divide en tres partes de media hora cada uno, hay que dedicarle un ratillo.
Fijaros en el diseño de los espacios; muebles a la altura de ellas y ellos, puertas abiertas permanentemente, miles de materiales educativos a plena disposición. No hay un patio sino un jardín, el campo.
1ª parte.
2ª parte.
3ª parte.
Esta iniciativa, que dio tan buenos frutos surgió, como no, de la necesidad que tenía ellos, como padre y madre, al descubrir que la educación que recibía su hijo no permitía el desarrollo de este, generándose así una situación preocupante. Algo muy común en nuestras aulas actuales.
Todas las personas no son iguales, por lo tanto no se le puede exigir a toda la clase los mismos resultados. La imposibilidad de que exista una educación que atienda a las necesidades particulares de cada individuo limita el crecimiento de la mayoría. Y la solución no se encuentra, como podríamos pensar, en que haya un maestro o maestra por cada alumno o alumna, sino en que la metodología sea más libre y flexible a la vez que atenta.
A la gran mayoría, se nos hace difícil comprender una metodología educativa de este tipo, de escuelas sin sin clases. Como todo lo que se aprende en la infancia queda sellado en lo más profundo de nosotras y nosotros nos resulta complicado desmontar lo que aprendimos. Por ello comparto en mi blog un vídeo que ilustra y relata con gran detalle esta ejemplar experiencia que se extinguió en el 2005.
Por su extensión el vídeo se divide en tres partes de media hora cada uno, hay que dedicarle un ratillo.
Fijaros en el diseño de los espacios; muebles a la altura de ellas y ellos, puertas abiertas permanentemente, miles de materiales educativos a plena disposición. No hay un patio sino un jardín, el campo.
1ª parte.
2ª parte.
3ª parte.

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